Se dispara el consumo de “Rebujito”(una droga que combina heroína y coca) en toda la Provincia de Cádiz

Según ‘El Español’, se trata de una droga que hace unos años únicamente consumían los toxicómanos más deteriorados, puesto que era una forma de poder luchar contra el mono y mantenerse despierto a la vez. Sin embargo ahora la cosa ha cambiado.

Según la Policía Nacional ahora se trata de «la droga de los pobres», y un montón de jóvenes ya la consumen. Se cree que esta droga llegó desde Londres y que en un principio se llamaba speedball. Cuando llegó a España comenzó consumiéndose en las grandes capitales, pero se extendió por todo el territorio.

Ahora los lugares en los que más se sabe que se consume son Cádiz, Málaga y Sevilla. De hecho en Cádiz solo el año pasado se detuvo a 55 proveedores de esta droga. «Los narcotraficantes han conseguido socializarla y mejorar sus ventas», explica un policía.

La «droga de los pobres»

Asegura la policía que los proveedores de la droga han sabido venderla muy bien para conseguir el éxito que estás teniendo. «Si un camello invierte 90 euros, le entregan 15 papelas de ‘rebujito’ y les dan una más de regalo. Es decir, 16. Cada papela tiene una décima de gramo, por lo que disponen de 1,6 gramos. Cada papela la venden a 10 euros. Con una inversión de 90 euros consiguen 160 y un beneficio neto de 70 euros».

El 'Rebujito' se considera la droga de los pobres

Explica que de esta forma, «han hecho ver a los yonquis que una micra es barata, cuando verdaderamente no lo es. ¿Quién no tiene diez euros? Eso provoca que el adicto acuda a por su dosis nada más dispone de sus diez euritos. Pero en realidad la están comprando más cara que el gramo de coca o de heroína, que fluctúa entre los 50 y los 60 euros. Ahora, de micra en micra de rebujito, el gramo les sale a 100 euros».

En Cádiz, los consumidores de Rebujito utilizan la ayuda de 426 euros que les da el estado para pagarlo. «Se van con tres o cuatro toxicómanos más hasta Sanlúcar de Barrameda». Allí está quien se les suministra la droga. «Invierten 270, 360 euros… Incluso todo el dinero. Les da igual no tener ni para comer», explica un policía.

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