Otros Gibraltares III ,en las Antípodas- Australia

Después de visitar el fondo marino cercano al Peñón y vivir una historia de fantasmas en Toronto, la tercera parada del recorrido por los Otros Gibraltares que en el mundo son nos lleva de primeras al aeropuerto de Dock River, situado no lejos del lugar donde, si cavamos en Main Street y atravesamos toda la Tierra, saldríamos por el otro lado. Allí, en medio de la nada, junto a una aldea de menos de 300 habitantes, nos topamos con el Monte Gibraltar, un promontorio cuya silueta recuerda, y no vagamente, a cierto Peñón monolítico.

Llegamos a Australia, donde hay varias decenas de lugares llamados Gibraltar y nombrados así desde hace cientos de años, cuando los primeros pobladores no aborígenes llegaron a la isla continente en naves normalmente llenas de presos. Curiosamente, los sí aborígenes ya habían denominado a algunos de esos lugares Gibbergunyah, lo que en la lengua local significa “refugio en la roca”. Si no fuera porque es imposible, alguien podría decir que los indígenas australianos ya conocían Gibraltar…

Curiosidades de este planeta en el que, no cabe duda, hay Otros Gibraltares.

Para profundizar más en esta historia que comienza con convictos y aborígenes y que remata en Gibraltar, al lado de la Isla de Capri… en Australia,

OTROS GIBRALTARES (III)
EN LAS ANTÍPODAS – AUSTRALIA
AUSTRALIA
Es conocido que Australia se pobló en parte gracias a los prisioneros que llegaron en naves británicas a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Los presos condenados en el Reino Unido, cuando las cárceles no daban abasto y ni siquiera los hulks —los barcos de desecho donde eran hacinados— podían acogerlos, eran transportados a lugares alejados donde acababan de pagar sus penas. Lugares como Bermudas o el sudoeste australiano.
Pudo ser Joseph Tuso, de Londres, que sobrevivió al primer viaje, en 1788, o William Allen, de Essex, al segundo, en 1790, o Thomas Cassady, de Bristol, que llegó en el tercer envío de reclusos al año siguiente. O cualquiera de los miles de ellos que, tras cumplir condena, poblaron Australia. El caso es que alguno de esos presos pudo recalar en Gibraltar y posteriormente ser trasladado a Australia. O alguno de sus carceleros, que le cogiera gusto al Peñón. O quizá alguno de los miles de tripulantes y pasajeros que llegaron a Australia en aquellos años, desde Mr. Aaron hasta Mr John Zuzzekar.
El resultado es que hoy en día en el país de los ualabíes y los ornitorrincos hay más de 80 lugares con el topónimo Gibraltar. Salvo en los Territorios del Norte, en el resto de los estados australianos (Tasmania,Victoria, Queensland, Nueva Gales del Sur, Australia Meridional y Australia Occidental) podemos encontrarnos con ese nombre una cascada, una parroquia, un monte, un bosque, un arroyo, las ruinas de una aldea, un pozo o un pantano.
En fin, que si nos tomamos un par de semanas de vacaciones, nos pertrechamos del atuendo de Cocodrilo Dundee y alquilamos un 4×4, podemos hacer un recorrido por los principales Gibraltares australianos.
El panorama es tal que éste:
Como ven, vamos primero al más céntrico, en Australia Occidental, al lugar llamando Mount Gibraltar, que no está precisamente en medio del bullicio y la civilización.
Con todo, alguien debió de dejarse caer por allí, alguien que, aunque la hubiera visto desde un barco, recordara aquella silueta al llegar a tan solitario paraje:
Solitario de veras… pero no tantísimo. De hecho, en un pispás nos podemos plantar en Mount Gibraltar gracias a que muy cerquita está el “aeropuerto” de Docker River, que da servicio a la ciudad de fácil pronunciación deKaltukatjara (295 habitantes en 2011, de ellos 265 aborígenes).
GIBRALTAR FALLS
El hecho de que, como se ve en el mapa anterior, casi todos los Gibraltares sean prácticamente costeros no es casualidad. Prueben a buscar la densidad de población por metro cuadrado del centro de Australia.
Una de las paradas, para hacer un picnic por ejemplo, en nuestroroad movie por el Gibraltar australiano nos llevará cerquita de Canberra, al Parque Natural de Namadgi, un lugar 165 veces más grande que el Peñón, donde se halla el bosque de Gibraltar Creek, ese que los aborígenes bautizaron como Gibbergunya.
Creek es arroyo o riachuelo en inglés. En este caso, el riachuelo Gibraltar tiene una bonita caída de agua llamada, sí,  Gibraltar Falls.
Hela, cortesía de Hendrik Maat:
GIBRALTAR Y GIBBERGUNYAH
Es caprichoso el destino:
Existe otro Gibraltar Mount (distinto al Gibraltar Mount cercano a esa localidad de fácil pronunciación al que antes hemos viajado),  situado a más de dos jornadas de camino a pie al norte de las cataratas de Gibraltar Falls. A este, por su espléndido bosque, lo llaman Mount Gibraltar Park y está situado dentro de la Reserva Natural de … Gibbergunyah.
Buceando en el “Austral English: A Dictionary of Australasian Words, Phrases and Usages”, un compendio escrito por Edward Morris en 1898, encontramos la etimología de la palabra aborigen Gibbergunyah.
Refugio en la roca. Pareciera que los aborígenes y los primeros “invasores” de Australia coincidieron en denominar a una región con las dos características que hacen de Gibraltar un territorio tan peculiar: un Peñón horadado de cuevas que fueron refugio de animales y hombres durante miles de años.
Gibbergunyah al lado de Gibraltar. Gibraltar en Gibraltar.
Caprichoso el destino, ¿no?
Por cierto, aquí las vistas desde Mount Gibraltar, en la localidad de Mittagong (113 km al sur de Sidney), captadas por Maksym Kozlenko.
El cerro cubierto de árboles que se ve en la parte izquierda de la foto es Mount Gibraltar,  en la Reserva de Gibbergunyah.
HASTA PRONTO
Nos dejamos pendientes montones de Gibraltares australianos. Quizá volvamos, porque igual un día decidimos asentar nuestros reales en la Isla de Capri, en la Costa Dorada, al Sur de Brisbane, en esta pocholada de casa situada en el 86 de —como no podría ser de otro modo— Gibraltar Drive.
De momento, el próximo salto a Gibraltar nos llevará, todavía en las Antípodas, al Sur del Sur, a Nueva Zelanda.

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